Piscina natural
De agua fresca y sin químicos, rodeada de plantas y camastros. Un huésped la llama «un verdadero Jardín del Edén».
La Iglesia · Las Terrenas · Samaná · República Dominicana
★★★
Solo tres habitaciones con techo de paja, escondidas en un jardín tan frondoso que parece un pedazo de selva en pleno pueblo. En el centro hay una piscina natural de agua fresca, sin cloro, y la playa queda a un par de minutos caminando. Es un bed & breakfast para quien prefiere el canto de las ranas al de los altavoces.
Reserva segura en Booking.com · Las tarifas cambian según la fecha

La casa ocupa un terreno arbolado sobre la Calle Emilio Prudhomme, en el barrio de La Iglesia, donde el centro de Las Terrenas se encuentra con la costa. Expedia calcula 1 minuto caminando hasta la Playa de La Iglesia y unos 13 hasta Punta Popy; panaderías, crepería y pizzería quedan a 6–9 minutos, y el Pueblo de los Pescadores, a poco más de medio kilómetro.
Puertas adentro el ritmo cambia: tres bungalows de techo de paja separados entre sí por plantas de banano, palmeras y flores, cada uno con su patio, su hamaca y su zona para sentarse afuera. No hay restaurante ni recepción tradicional, sino anfitriones que viven en la misma propiedad, preparan el desayuno a pedido y dan indicaciones detalladas para recorrer la península por tu cuenta. Una huésped lo define como «un remanso de paz en medio del bullicio de Las Terrenas».
Ver disponibilidad →Los puntos que más repiten los huéspedes en Google y en Booking.com, confirmados con la ficha de Expedia.
De agua fresca y sin químicos, rodeada de plantas y camastros. Un huésped la llama «un verdadero Jardín del Edén».
Bungalows independientes de techo de paja y en planta baja: pocos huéspedes, mucha privacidad y silencio.
Su nota más alta en Booking.com, junto con el confort: playa, bares y restaurantes a pie, sin el ruido de la avenida.
Los anfitriones preparan uno distinto cada día, con productos locales y opciones veganas y sin gluten. Se paga aparte.
Recomendaciones de playas y restaurantes e instrucciones paso a paso para hacer excursiones sin tour.
Arquitectura tradicional, dispensador de agua en lugar de botellas, sin popotes de plástico y prioridad a lo local.











Cada una con su decoración, cama King y terraza o patio privado con hamaca. Todas tienen aire acondicionado, ventilador de techo, wifi gratis, colchón pillow-top, menú de almohadas, cortinas oscuras, mosquiteros, refrigerador, tetera eléctrica y baño privado con regadera y bidet.
La más grande: un espacio abierto con sofá y ventilador de techo, rodeado de verde. Expedia la admite hasta para 3 personas.
Ver precio →Cabecera de madera, mesitas de noche a ambos lados y vista a la piscina natural, a pocos pasos de los camastros.
Ver precio →Una cabaña de paja con puerta de madera entre plantas de banano, rodeada de vegetación y pensada para parejas.
Ver precio →Un alojamiento pequeño y familiar: sin bar ni restaurante, pero con desayuno a pedido, masajes y mucha ayuda para organizar tus días.
El desayuno se pide en Casa Picaflor; para el resto del día, la zona de La Iglesia tiene de todo a pocas cuadras.
A la carta y diferente cada mañana: estilo continental, italiano o americano, con fruta y productos locales. Varias reseñas lo cuentan entre lo mejor de su viaje.
Pan y bollería al estilo francés para un antojo a media tarde.
Pizza y carnes a la parrilla, cerca para volver caminando.
Crepas para cenar liviano o de postre.
Bar con ambiente artístico para tomar algo de noche.
Restaurantes de mariscos frente a las lanchas, ideales al atardecer.
Las Terrenas es un pueblo de pescadores convertido en el rincón más cosmopolita de la Península de Samaná, con playas largas de arena clara a ambos lados del centro y Punta Popy (0,8 km) para el kitesurf. Las distancias son en línea recta desde el hotel.

Una bahía tranquila al oeste del pueblo, con arena dorada, cocoteros y pocas construcciones. A la mañana el mar suele estar calmo; por la tarde llegan las olas y algunos surfistas.

Varios kilómetros de playa casi virgen bordeada de palmeras, ideales para caminar sin cruzarse con nadie. Hay algunos restaurantes de playa; el oleaje puede ser fuerte, así que conviene nadar con cuidado.

Casitas de madera de colores frente al mar, hoy convertidas en restaurantes y bares de pescado fresco junto a las lanchas. Es el lugar clásico para ver el atardecer en Las Terrenas.

Una cascada de unos 40 metros en plena selva, con una poza donde se puede nadar. Se llega desde el pueblo de El Limón por un sendero de barro y ríos, a pie o a caballo con guías locales.

Cada invierno miles de ballenas jorobadas llegan a la Bahía de Samaná a aparearse y tener sus crías. Las salidas de avistamiento parten del puerto de Samaná (24,7 km) y siguen reglas de distancia para no molestarlas.

En el otro extremo de la península, cerca de Las Galeras, esta playa de arena blanca y agua turquesa aparece en todas las listas de las mejores del Caribe. Se visita en el día en auto o en tour.
Temperatura máxima y lluvia promedio en la Península de Samaná, mes a mes (valores aproximados).
Temporada alta, más seco (dic–abr) Calor (may–jul) Lluvias y huracanes (ago–nov) · mm
Es el más cercano (22,3 km del hotel): de 30 a 40 minutos en taxi o traslado por el Boulevard Turístico del Atlántico, que tiene peaje. Recibe sobre todo vuelos de temporada desde Canadá y Europa.
El aeropuerto de Las Américas es el que tiene más vuelos. Desde ahí son unas 2 h 15 min a 2 h 30 min en auto por la Autopista del Nordeste y el Boulevard Turístico del Atlántico (las dos con peaje); muchos hoteles organizan el traslado.
Son de 3 a 4 horas por carretera. Conviene un traslado privado o un auto rentado y salir con luz de día.
Hay guaguas (minibuses) y autobuses directos desde Santo Domingo hasta Las Terrenas, y Caribe Tours llega a Samaná. Dentro de la península, las guaguas unen Las Terrenas, El Limón y Samaná.
El centro y las playas cercanas se recorren a pie. Para lo demás hay taxis y motoconchos (mototaxis): acuerda el precio antes de subir, pide casco y de noche prefiere un taxi. La moneda es el peso dominicano; hay cajeros en el pueblo y en muchos lugares aceptan dólares, aunque el cambio suele salir en pesos.
Desde la Calle Emilio Prudhomme, zona de La Iglesia. Tiempos a pie de Expedia; el resto, en línea recta.
9,3 de 10 en Booking.com con 136 opiniones y 4,8 de 5 en Google con 71 reseñas. La más reciente en Booking.com es de octubre de 2026.
«Estupendos anfitriones, buena ubicación y un lugar encantador. Para los amantes de la naturaleza y la tranquilidad.»
«Un lugar encantador y tranquilo, apartado de la carretera principal. Con solo tres habitaciones, es una propiedad muy privada.»
«Todo estaba limpísimo, la cama grande y comodísima.»
«Una experiencia fantástica si quieres sentirte un poco como en el bosque, con el sonido de las ranas y el arroyo de la poza natural de fondo.»
«Maravilloso bungalow rodeado de verde con una piscina natural de agua fresca para refrescarse después de un día en Las Terrenas.»
«Un remanso de paz en medio del bullicio de Las Terrenas. ¡El desayuno es de primera!»
Booking.com indica llegadas hasta la medianoche, pero hay que avisar la hora prevista: no es un hotel con recepción, y algún huésped llegó sin que nadie lo esperara. Check-out hasta las 11:00.
Booking.com solo menciona pago en efectivo y Expedia agrega pagos con el celular. Hay cajeros en el centro, a menos de un kilómetro.
Es la queja más repetida: el jardín es casi una selva. Hay mosquiteros, pero conviene llevar repelente y cerrar bien las puertas al atardecer.
Al ser natural, los escalones y el fondo pueden estar resbaladizos y a veces aparecen renacuajos. A la mayoría le encanta; si buscas agua cristalina de hotel, tenlo en cuenta.
De noche cantan las ranas, y los anfitriones tienen perros, un gato y un conejo que andan por el jardín. Los huéspedes no pueden llevar mascotas.
Los techos de paja ayudan a mantener la temperatura y muchos solo usan el ventilador; algunas reseñas dicen que el aire acondicionado enfría poco o que el agua caliente tarda en salir.
No suele estar incluido en la tarifa: se pide y se paga en el lugar. Revisa las condiciones de la que elijas.
Se aceptan de cualquier edad, pero no hay cunas ni camas extra, y Expedia advierte que patios y terrazas pueden no ser aptos para los más pequeños.
Tours bien calificados en Viator: ballenas en la Bahía de Samaná, el Salto El Limón a caballo, Los Haitises, Cayo Levantado, Playa Rincón y tirolesa en la selva. Revisa en cada tour si te recogen en el hotel o el punto de salida; la cancelación depende de cada uno.






Textos y fotos de los tours: Viator.
Calle Emilio Prudhomme, La Iglesia, 32000 Las Terrenas, Samaná, República Dominicana
Consulta las tarifas y la disponibilidad del día en Booking.com. Con solo tres habitaciones, en temporada alta conviene reservar con tiempo; revisa en cada tarifa si incluye desayuno y hasta cuándo se puede cancelar sin costo.
Ver disponibilidad →En la Calle Emilio Prudhomme, zona de La Iglesia, en Las Terrenas (Península de Samaná). La playa está a uno o dos minutos caminando, Playa Punta Popy a unos 13 minutos y el Pueblo de los Pescadores a poco más de medio kilómetro.
Tres: una tienda de lujo, una habitación Confort con vista a la piscina y una cabaña romántica de paja. Todas tienen cama King, aire acondicionado, baño privado y patio o terraza con hamaca.
Por lo general no: se pide aparte y se cobra por persona. Es a la carta, se sirve desde las 7:30 y tiene opciones vegetarianas, veganas y sin gluten.
Es una piscina natural de agua fresca, sin químicos, rodeada de plantas, con una zona poco profunda y camastros. Los escalones pueden estar resbaladizos.
Desde las 14:00. Avisa a qué hora llegas, porque no hay recepción abierta todo el día. El check-out es hasta las 11:00.
Mascotas no (tampoco animales de servicio, según Expedia). Los niños son bienvenidos a cualquier edad, aunque no hay cunas ni camas extra.
El más cercano es Samaná El Catey (AZS), a unos 30–40 minutos en auto; Casa Picaflor ofrece traslado con cargo si lo pides antes. Desde Santo Domingo (SDQ) son algo más de 2 horas por carretera.
Sí, gratis, privado y vigilado dentro de la propiedad, aunque con pocos lugares y algo estrecho para maniobrar.